“El próximo gobierno tiene que dedicarse a pagar esa deuda social que dejó el conflicto”: Clara López

“El próximo gobierno tiene que dedicarse a pagar esa deuda social que dejó el conflicto”: Clara López

Por Tatiana Palacio Mejía / La Crónica del Quindío

La exministra Clara López Obregón creó en el departamento del Quindío un comité de recolección de firmas del movimiento ‘Todos somos Colombia’, por medio del cual pretende avalar su aspiración presidencial.

En entrevista con La Crónica afirmó que el país necesita un gobernante que esté dispuesto a cumplir a cabalidad los acuerdos de paz, sin pensar en la modificación de los mismos según sus conveniencias.

¿Por qué se salió del Polo Democrático?

Yo me tuve que retirar del partido por falta de democracia interna, pero también por profundas diferencias. El nuevo país pide acuerdos y propuestas, pero en el Polo Democrático están reacios a eso. Ellos piensan que el objetivo es hacer oposición y decir que no a todo, mientras que yo considero que lo que tenemos que hacer es buscar acuerdos.

¿Cuál es el motivo de su visita al Quindío?

Estoy haciendo un recorrido por todas las regiones del país. En Armenia me reuní con unos sectores populares y organizaciones sociales que me están respaldando en el proceso de recolección de firmas para mi aspiración a la presidencia. Aquí vamos a conformar un comité departamental de ‘Todos somos Colombia’, que es el movimiento ciudadano que convocamos para el proceso electoral y para construir algo que me parece que está haciendo mucha falta, que es buscar lo que nos une y lo que nos separa.

¿De qué se trata el movimiento ‘Todos somos Colombia’?

La oportunidad de recoger firmas nos ha permitido entablar un nuevo diálogo con los ciudadanos de manera directa, no solamente hablar, sino escuchar para poder responder a las verdaderas necesidades y sentimientos que mueven a la población. Venimos configurando una respuesta con una nueva política que llamamos la de gana – gana. Nosotros queremos equilibrar las cargas, estructurar de una manera sensata, seria y madura una nueva visión del país, teniendo mucho énfasis en lo social. Yo diría que el tema de ‘Todos somos Colombia’, es lo social primero.

¿Cómo debe ser el presidente del postconflicto?

El proceso de paz es un hecho, el acuerdo es un hecho, es más, se ven extraordinarias visiones de optimismo a futuro con el Eln y con el sometimiento a la justicia del clan Úsuga, lo que podríamos llamar la paz completa. Hay que desactivar todas las fuentes de violencia estructural y organizada para podernos poner a construir lo que, en 50 años de conflicto armado, hemos destruido, como relaciones sociales, infraestructura económica y presencia del Estado. Lo primero que tengo para decir es que los acuerdos son para cumplirse.

Un contrato se puede cambiar, pero tiene que ser acordado por ambas partes, no puede ser de manera unilateral. Nosotros nos proponemos plantear la necesidad de que pasen la página de las discusiones y que nos pongamos a cumplir el acuerdo cabalmente. Es una oportunidad para pagar la gran deuda social que se tiene con el campo en Colombia, es una oportunidad para que miremos la política con otros ojos y creo que a eso es a lo que estamos invitando a los colombianos, dejar tanta polarización y tanta pelea, y buscar el hilo conductor que nos permita soñar juntos con una visión compartida de nación.

¿Qué opina de la participación en política de las Farc?

Es importantísima. No se hace un proceso de paz y se llega a un acuerdo con una guerrilla para montarle una especie de apartheid o el muro que quiere montar Trump para evitar que entren los inmigrantes a los Estados Unidos. Esto es un proceso de integración a la vida civil bajo la Constitución y la ley, y la sociedad tiene que darles la bienvenida, de eso se trata la paz.

Usted fue opositora de Santos y luego hizo parte de su gabinete, ¿por qué el cambio?

Yo saqué dos millones de votos en la primera vuelta presidencial e invité a votar por Santos en la segunda vuelta en función de un compromiso férreo y serio que él hizo con la paz de Colombia, y en eso hemos tenido una coincidencia de siempre, desde antes. Entonces es una demostración de lo que le viene a Colombia, superado el conflicto tenemos que buscar los temas fundamentales en los que queremos caminar juntos. Uno no tiene que estar 100% de acuerdo con un gobierno para apoyar algo tan serio y fundamental como el proceso de paz, desde luego que no solamente fue el voto en la segunda vuelta presidencial, sino la participación en el ministerio en función de reconstrucción de paz y reconciliación lo que me ha dado la visión de cómo podemos, a pesar de las diferencias, trabajar juntos en función de lo que el pueblo colombiano quiere y apoya. La gente sí apoya la paz, y sin paz no podemos tener ni democracia ni una efectiva realización de los derechos a la educación, a la salud y al trabajo decente, es lo que hoy está a la orden del día. El próximo gobierno tiene que dedicarse a pagar esa deuda social que dejó el conflicto.